El Glam Rock es un estilo musical nacido en Gran Bretaña, cuyo apogeo tuvo lugar entre 1971 y 1974. Su nombre es un apócope de la palabra “glamour”. Nació en una época en la que el Rock Psicodélico derivó hacia unos estilos que abusaban del virtuosismo y los largos desarrollos en las canciones, en perjuicio de la frescura que se podía encontrar en el viejo Rock ‘N’ Roll. Por ello, muchos artistas, con Marc Bolan de T.Rex a la cabeza, comenzaron a buscar esa espontaneidad perdida. Y la encontraron en un Rock básico deudor del de los 50, al que añadieron más decibelios y lo combinaron con el mejor Pop surgido en los 60. A este sonido le unieron unas letras con claras referencias sexuales y al lado más salvaje.

Pero faltaba algo más, porque si por algo se caracterizaba este estilo era por dar tanta importancia a su música como a su estética -o mejor dicho, su estética era también parte de su música-. Así que frente a la imagen de macho-rock imperante en esos días, ellos se rebelaron jugando con la ambigüedad sexual y exhibiendo una actitud descarada y provocativa. El pionero fue Marc Bolan, entre cuyos “hallazgos” estéticos se encuentran los trajes de leopardo, las chisteras y las boas de porno. Conforme iba creciendo el género se fueron popularizando los trajes futuristas brillantes, las botas con plataforma, los peinados imposibles y los kilos de maquillaje y purpurina que utilizaban. David Bowie también contribuyó al inspirarse en las travestís neoyorquinas del entorno de Andy Warhol, por cuya estética sentía predilección. Y así nació la extravagante imagen Glam, que solo podía haberse dado en una década tan propensa a los excesos estéticos como la de los 70. La guinda en el pastel la puso la teatralidad que ostentaban en sus actuaciones, tomada directamente de las actuaciones de Lindsay Kemp y del teatro de vanguardia…

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